Zaachila, Oaxaca

Zaachila es la típica villa de provincia mexicana. Se localiza a 25 kms. de la ciudad de Oaxaca en los valles centrales. Muchos turistas visitan la iglesia dedicada a la virgen de la Natividad, el mercado, y por supuesto, los puestos de nieves típicas que se encuentran alrededor de la plaza principal. Ahí, el visitante puede disfrutar de variados sabores del cremoso postre; hay de tuna, de leche quemada, de nuez, que por cierto es producida localmente. La nieve de sabor se elabora en cilindros metálicos colocados en mitades de barriles llenos de hielo y sal. Primero se prepara el agua de sabor y se vacía en el cilindro. Entonces se gira el cilindro de forma rápida y el frío del hielo provoca que el agua se congele y se adhiera a las paredes del cilindro donde es raspada. La operación continúa hasta que toda el agua se congela y se convierta en nieve.

El origen del nombre: Zaachila

El nombre de esta villa se debe al dictador zapoteca Zaachila I, quien gobernó a finales del siglo XIV y principios del siglo XV.

La zona arqueológica de Zaachila

La zona arqueológica de Zaachila alcanzó su punto máximo entre 1200 y 1521 d.C. Fue una ciudad Estado, y una de las pocas capitales mixteco-zapotecas todavía habitadas a la llegada de los españoles. Zaachila fue gobernada por una clase privilegiada de nobles y terratenientes.
Uno de los conjuntos arqueológicos más sobresalientes fue el Palacio. El Palacio contenía las tumbas 1 y 2. El Palacio debió haber sido la casa del señor Nueve Flor, ya que fue sepultado en él.

Tesoros de Zaachila

El arqueológo Roberto Gallegos exploró estas tumbas del periodo Tardío Post-clásico, el cual comprende la etapa final de la era pre-Hispánica. Este explorador y su equipo encontraron objetos muy valiosos en las tumbas, desafortunadamente se los llevaron a la ciudad de México donde todavía permanecen hoy en día. Encontraron entierros humanos con ofrendas decoradas con oro, plata, cobre, huesos humanos tallados, una máscara de madera con mosaicos de turquesa.
También encontraron un plato tripoide, sostenido por garras de jaguar, el cual tiene pintada una mariposa que simboliza la figura del sol y el jaguar el cual representa la noche. El plato representa la dualidad del día y la noche.
Se encontró una copa polícroma de cerámica con un colibrí en el filo, se creía que los guerreros que morían en batallas reencarnaban en colibríes.
Entre otras piezas, hay un vaso de cerámica con un guerrero con escudo y arma. Un disco de oro de 25 cms. de diámetro. Un pectoral de oro con una deidad que es un calendario pre-Hispánico; cuenta con 18 puntos que representan 18 meses de 20 días cada uno más 5 adicionales.
Se encontró un vaso con el dios Mictlantecutli, el dios de la muerte. La figura tiene un bastón de mando en la mano derecha y una daga de sacrificio en la izquierda.
También se encontró un disco de turquesa y jade dividido en ocho secciones por piedras rosas. Tiene los cuatro puntos cardinales representados por cuatro guerreros.

Tumba 1

Las tumbas 1 y 2 están abiertas al visitante. La explicación de la tumba 1 resulta increíble.
A la entrada de la tumba, en las paredes, hay dos lechuzas o búhos en relieve sobre la roca, las aves que anuncian la muerte. Después, hay dos figuras de Mictlantecutli que señalan hacia el inframundo, el largo peregrinar al inframundo. Al final de la tumba, en la cabecera, hay una figura en relieve de un hombre con caparazón de tortuga, y que tiene varias interpretaciones: quizá fue el sacrificador de Señor Nueve flor. Quizá es un protector que está orando y cantando. Quizá sea un brujo o nagual con la habilidad de cambiar a formas animales.
Había muchas ofrendas en los nichos de las tumbas. Se cree que los muertos eran recibidos en el más allá de la forma en que iban vestidos, así que los muertos iban ricamente ataviados.

Tumbas 3 y 4

Las tumbas 3 y 4 fueron exploradas por el arqueólogo Jorge Acosta en 1971, desafortunadamente ya habían sido saqueadas. De hecho, la capilla de San Sebastian fue construida en el lugar que estuvieron estas tumbas. Muchas piedras de las pirámides fueron usadas como bloques en la construcción de iglesias. Debido al crecimiento demográfico de la villa, muchas casas fueron construidas sobre los sitios arqueológicos y casi todo se perdió o se saqueó. No es un secreto que mucha gente de la comunidad ha recolectado figuras y piezas de los sitios. También se puede observar un relieve pre-Hispánico en un bloque de la iglesia de la villa.
Un agradecimiento especial al Custodio del INAH Joel Pérez Facio, quien nos proporcionó información valiosa de este importante sitio arqueológico.

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