Santiago Apoala Oaxaca

Santiago Apoala es un pequeño pueblo enclavado en la región de la Mixteca que cuenta con sitios que bien valen la pena pasar todo un fin de semana de aventura extrema y, a la vez, de esa calma pueblerina característica de las correrías rurales oaxaqueñas.

Para llegar a Apoala, que se localiza a 123 kilómetros al noroeste de la ciudad de Oaxaca, se debe llegar a Nochixtlán, que se encuentra a una hora y media por carretera desde la capital oaxaqueña. Se toma la autopista 131-D Oaxaca-Puebla y desviarse de ésta en la entrada a Nochixtlán. De ahí, se toma el camino al noroeste que se interna en el corazón de la Mixteca para pasar por algunas comunidades de campesinos.

Desde el camino mismo, el cual adquiere diferentes matices por su vegetación, de semidesértica a colinas de piedra porosa de donde se extrae cal y que colorea parte del paisaje de la región, hasta una zona boscosa donde se cultiva heno que se usa para adornar los tradicionales nacimientos mexicanos. El heno cuelga de las ramas de frondosos pinos que se asemejan a árboles barbados, dando un toque siniestro bajo los débiles rayos del atardecer y los susurros del viento entre las ramas.

Llegar a Apoala toma casi dos horas desde Nochixtlàn. Aunque se tiene la sensación de una larga espera entre caminos curvos y escondidos, la última parte del recorrido es una pronunciada bajada de tierra colorada que descubre un poblado enclavado en el límite de una cañada que abre a paso a valles más escondidos todavía.

El nombre Apoala proviene del idioma Náhuatl y se acepta el significado “Donde reparten el Agua” aunque en códices mixtecos se traduce como Atl=agua, y Poloa=destrucción, llamada Agua que destruye. Otra forma con que se le conoce a Apoala en pueblos circunvecinos es "Río que arranca".

El día de Santiago, 25 de julio, es la fiesta grande del pueblo. Se instala una pequeña feria y se hacen jaripeos después de las respectivas bendiciones y misas en honor a su santo patrono. Otra de las celebraciones anuales de Apoala es el carnaval, el cual se realiza un domingo antes del miércoles de ceniza. Dicho evento da paso a las celebraciones de Semana Santa, donde se celebra, mayormente por el culto católico, la crucifixión, muerte y resurrección de Cristo. El día de muertos en noviembre es celebrado con la bienvenida tradicional con que se honra a familiares y amigos difuntos en los altares y panteones de casi todo el estado.

Debido a lo escarpado de la región, las artesanías que se elaboran son mayormente de palma; se tejen tenates con hermosas grecas de colores, petates y sombreros de la cosecha local de la palma regional.

El poblado cuenta con un Tourist Yuu, la estancia para turistas y que es manejada por una cooperativa del pueblo mismo donde el ecoturismo permite vivir de forma digna a quienes participan de ella, al mismo tiempo que muestran orgullosos las grandes atracciones naturales y la mística de las tradiciones y leyendas con que cuenta este pequeño poblado del cual pocos viajeros conocen.

El Tourist Yuu, cuenta con servicio de cuartos, restaurante y guías expertos para la visita a diversos sitios tan hermosos que hacen que la visita ofrezca una gran recompensa.

Hacia el norte del pueblo hay una peña. Conocida como "Nueve Chuparrosas", que cuenta con una cueva. A esta cueva se puede llegar solamente escalando ya que la cueva, la cual tiene el nombre del Cueva del Diablo, se encuentra a casi cien metros de altura de roca sólida, justo a la mitad de la cara del cerro. Este ascenso es de gran dificultad para los escaladores y es un triunfo de habilidad, fuerza, destreza y experiencia para cualquier escalador. Equipos internacionales de escalada en roca hacen visitas periódicas a Apoala y se pueden ver trabajando de ésa forma para que sus miembros alcancen la cueva en un recorrido difícil y peligroso.

Apoala cuenta con un cañón de roca sólida tallado por un río durante millones de años. Este cañón, repleto de boulders blancos regados por el lecho del torrente, cuenta con tantas rutas como la imaginación del escalador conciba; sus paredes de granito ascienden hasta 200 metros de altura. Esto es sin duda un reto para cualquier escalador, un triunfo que se recompensa con la vista desde la orilla superior del cañón, de donde éste se ve como una grieta gigantesca sobre la faz de la tierra. Las paredes se conocen como las Peñas Colosales y están separadas por los escasos doce metros de la anchura del río.

En ese mismo cañón, a un costado del río, hay una cueva de gran interés para espeleólogos y ecoturistas. La cueva de la Culebra, como es conocida por los lugareños toma su nombre Yavi Ko Ma del mixteco. El interior de la cueva, cuenta con dos cámaras, una que desciende y otra que asciende, dichas cámaras de 35 y 40 metros de altura. Cuenta con estalactitas y estalagmitas de caprichosas formas que han dado paso para que los pobladores les den nombres debido a la similitud con objetos comunes. Los lugareños, quienes conocen las rutas de antaño, ofrecen un servicio guiado, recomendado para quienes conocen poco de espeleología y que no deben adentrarse por su propio riesgo ya que la oscuridad total de algunas partes de la cueva hace que la luz blanca se pierda, y que puede dar paso a extravíos que podrían resultar en experiencias muy desagradables. Debido a esto, los guías capacitados y experimentados son la mejor opción para disfrutar de las sorprendentes formaciones de la naturaleza. Los primeros cien metros de la gruta son un paso seguro bajo la guía especializada. Estos prestadores de servicios turísticos cuentan con linternas y lámparas, algunas con baterías de auto, que permiten vislumbrar de forma adecuada en la negrura de la cueva. En este recorrido se llega a la laguna interior, de la cual no se conoce aún la profundidad; dicho lugar es sitio de estalactitas que decoran el techo de la gruta. Si se quiere llegar más allá de la segunda cámara se debe contar con equipo profesional y gran experiencia espeleológica. En la segunda cámara hay estalagmitas formadas por el incesante goteo dentro de la cueva. Es en esta cámara, la que asciende, donde se encuentra la piedra del Arzobispo; esta estalagmita toma su nombre debido a la similitud con una mitra o tiara que usan los arzobispos.

Además del cañón y la Cueva del Diablo para escaladores y geólogos, la cueva del río para espeleólogos y geólogos, el cauce del río es otra de las atracciones hermosas para quien gusta de vagar con los pies descalzos por el torrente del pequeño río de piedras blancas y frías, que desciende de la montaña y fluye entre las altas paredes del cañón; el río cruza el poblado y se dirige hacia la abrupta cañada donde las milpas de maíz son la frontera misma del acantilado. El cauce se despeña en el barranco que parece haber sido cortado de tajo por la madre naturaleza y crea una caída de agua tan hermosa como espectacular; el agua forma una serie de cascadas de más de sesenta metros. La caída es tan abrupta, que el torrente parece dividirse en agua y neblina que forma un velo etéreo y humedece toda la pendiente. En su caída, la cascada forma pequeñas pozas de agua cristalina, limpia y muy fría. Las pozas adquieren tonalidades azuladas y verduscas, contenidas por paredes de roca para después seguir fluyendo con la gravedad. Estas pozas hacen un deleite para quien se arriesga a introducirse en lo frío de una zambullida; aunque la temperatura ambiente es muy agradable, de unos 20 a 25 grados centígrados a mediodía, el agua conserva la frialdad de su génesis allá en las montañas de la sierra. A un lado de la cascada hay un camino rústico que desciende a las pozas. Desde ahí, se pueden tomar excelentes fotografías, con la debida precaución que el descenso requiere, mientras la refrescante brisa del torrente humedece al visitante.

El ciclismo de montaña es una actividad que se recomienda ampliamente en Apoala; debido a los caminos de terracería, las variadas rutas con diferentes dificultades hacen de este deporte un gran reto de adrenalina y diversión. Se pueden recorrer valles, caminos, arroyos, e improvisar rutas por todas partes. Hay descensos realmente divertidos desde la entrada misma del pueblo y en los alrededores.

Este parador turístico, como puede verse, es un compendio de actividades extremas y de naturaleza para el ecoturista o el aventurero, sin dejar de lado un mágico domingo con la familia. Eso depende del explorador, puede escoger una caminata y recorrido por las peñas y cascada, o intentar escalar peñas y cañones, descender velozmente en bicicleta de montaña o explorar las grutas de la Cueva de la Culebra.

Travel Guide Exploring Oaxaca

Copyright © 2008 - 2017 ExploringOaxaca.com Todos los derechos reservados.

20170923-0935 1.55MB 0.0148s